Arthur Clarke y el Fin de la Infancia
Sobre Arthur Clarke, hay mucho que decir, mucho que estudiar, y mucho que aprender.
En uno de los artìculos que leì sobre èl se lo menciona como el genio de la ciencia ficciòn, casi excluyendo a los tantos que, tal vez no tan gigantes como Clarke, son quizàs, incluso hasta mejores, dependiendo de los gustos y del punto de vista que se aplique. Isaac Assimov, Ray Bradbury, Olaf Stappledon, recuerdo tambien una Ursula que olvidè su apellido, pero nunca su cuento que llevaba por tìtulo "La Nave que Cantaba", para `mi gusto es de lo mejor que he leìdo, nunca se borrò de mi memoria.
Pero volviendo a Clarke, viene a colaciòn porque estamos viviendo en un tiempo en que al parecer las visiones de este cientìfico se asemejan mucho a esta cada vez màs acelerada realidad. En la novela El Fin de la Infancia, nos grafica Clarke un mundo ya en pleno apocalìpsis, pero que gesta en su seno un nuevo Universo, lìmpido y expurgado de toda feca y mancha de la civilizaciòn que muere. Gracias a Dios es un final felìz! Aunque el panorama es, por decir lo menos, desolador.
Lo felìz es que los niños empiezan a mutar, mostràndo facultades como la telepatìa, levitaciòn y una organizaciòn sòlida, fraternal y creciente, que es rescatada por los extraterrestres sacàndolos sacan de este mundo autodestructivo.
En fin, fuerte pero bueno, nos tonifica las neuronas, claro que, sacudièndonos debidamente el fatalismo que impregna esta obra!
Felices sueños
