El viejo juego de Ser o No Ser
Correcto, partimos de Hamlet, pero no para quedarnos allí, los invito a evocar a nuestro dilecto José Ortega y Gasset.
El dilema actual es ahora "Ser o NO Ser Hombre Masa", aunque los recuerdos no son tan claros por estar con telarañas alguna neuronas, está por lo menos la idea clara en algún lugar, no sólo mío, sino de las almas perspicaces en general.
Nuestro Ilustrado filósofo ya antes aludido nos presenta ese desafío, el cual no es en absoluto una empresa ambigua, se puede estar a favor o en contra, pero difícilmente en el medio. Y no se trata de andar con el Manual de José Ortega como libro de cabecera o una especie de Biblia del momento actual, lo central radica en nuestro cotidiano encuentro con el Hombre Masa. Pero ¿Qué es tal cosa y cómo liberarnos de ella?.
Les garantizo que no es agradable el tema ni para complacer a nadie. Ortega y Gasset, en un estilo que hace recordar a Nietsche nos hace reflexionar en ello al señalar al Científico como PROTOTIPO del hombre masa, partiendo de la creciente compartimentización de las disciplinas, lo que nos deja en situación de división interna al obligarnos a elegir esto como un producto más existente en el mercado, al mismo nivel de un desodorante o una prenda de vestir.
Según nuestro filósofo en cuestión enlas Universidades ya no se encuentran carreras "en bruto" como solía suceder: Médico, Ingeniero Agrónomo, Arquitecto, y un largo etcétera. Sino "departamentos" que apuntan a la "especialidad de una especialidad"¿Se entiende, cierto?.
Todo lo anterior provoca que la opinión de un Licenciado en Arte, por ejemplo, tenga un gran peso en la sociedad y sea muy tenida en cuenta aún cuando hable de "la economía de un país" o la "economía mundial", o de política, sin tener ninguna formación ni competencia en ello.
El camino de dejar de ser hombre-masa, no es fácil y tampoco está "fuera de contexto", muchos quieren definir esta oleada histórica con centro de gravedad en la ciencia y tecnológía, como "la sociedad del conocimiento", con mayor razón el tema cobra vigencia y pareciera desplazar otros valores.
Escribo sobre esto, no por ser un iluminado sino para contradecir a quienes dicen que "hoy por hoy no hay referencias ni modelos determinados que seguir".
Entre quienes creemos en que la historicidad es una de las mas encomiables cualidades humanas radica el acto libre de no circunscribir tal búsqueda solamente entre los "vivos".
Está el legado de los grandes hombres. No sepultemos a los grandes por su distanciamiento temporal.
Está vivo el ejmplo de Mahatma Gandhi,
de Luther King, de Inmanuel Kant, de Juan Pablo Segundo.
Es mucho el fruto de la semilla que cayó en el camino de la humanidad, nuestro hermano Mayor, Jesucristo.
Sí amigos, estoy completamente loco!
Pero sólo para algunos.
Hasta pronto.
